HERIDAS EMOCIONALES QUE DEJAN MARCA

            Las emociones tienen un solo tiempo: el presente

Por esta razón sentimos hoy día aquella humillación como si estuviera sucediendo en este momento. Cualquier lesión emocional afecta el desarrollo de la personalidad y al sentir nuestros derechos vulnerados, se nos dificulta afrontar nuestras situaciones con mayor soltura y luego se manifiestan por medio de insomnio, colon irritable y trastornos gástricos,  ansiedad, pensamientos obsesivos, vulnerabilidad, actitud defensiva y trastornos psicosomáticos en general. Se convierten en marcas  cuando se originan en una edad temprana, ya que el niño carece de recursos emocionales, cognitivos y conductuales para afrontarlos. Algunas marcas se originan por:

1.ABANDONO. La persona no percibe el reconocimiento y la protección de los demás, aun cuando los tenga a mano, debido a que es una huella, una sensación instalada a nivel inconciente por situaciones de rechazo vividas y no resueltas en la infancia. Se manifiesta en miedo profundo y en algunos casos sensación de pánico.

2.RECHAZO. El rechazo principalmente de  los progenitores, de la familia o de los iguales genera pensamientos de no ser deseado y de descalificación hacia uno mismo. La persona no se siente merecedora de afecto ni comprensión y se aísla en su vacío interior.

3.HUMILLACIÓN. La crítica y la desaprobación. Podemos generar estos problemas en nuestros niños diciéndoles que son torpes, malos, desinteresados, malintencionados o cualquier calificativo, desestimándolos, no reconociendo sus cualidades, comentando sus problemas ante los demás, lo cual influye negativamente sobre su autoconcepto y destruye su autoestima.

4. SENTIRSE TRAICIONADO. Cuando los progenitores o cuidadores no cumplen sus promesas, no protegen, no reconocen, mienten o no están presentes se genera en el niño una herida profunda, representada en el miedo a confiar, una sensación de vacío y  desesperanza que se transforma en  desconfianza, frustración, rabia, envidia, baja autoestima.

5. INJUSTICIA. Los progenitores rígidos, fríos o autoritarios generan esta herida emocional. En la infancia, una exigencia exagerada marcada por las amenazas y el desprestigio, generará sentimientos de ineficacia y de inutilidad al afectar la dignidad del niño.

Estas heridas y cualquier otra recibida en la infancia, constituyen el origen de estados depresivos, trastornos psicosomáticos, trastornos de personalidad, y en general, de inconsistencias en el compotamiento cotidiano que, en algunos casos, conducen a estados de perturbación mental cuyo tratamiento requiere ayuda psicoterapéutica.

Recuerda: Atención psicológica gratuita online en tiempo de cuarentena. Psicóloga Terapeuta Mileivi Suárez 04147553628 (whatsapp).

Comentarios

Entradas más populares de este blog

¡CULPA, UNA SENSACIÓN HORRIBLE!

TU LENGUAJE DEL AMOR... DESCÚBRELO.